Identidad y tendencias

3 enero, 2008

Cada periodo de tiempo según las particularidades de cada espacio, manifiesta una evolución en las tendencias, lo que propicia una serie de cambios conductuales en los patrones de uso de bienes y servicios. Así que, la moda no escapa al complejo universo de cambios y variaciones en las tendencias, tanto en el calzado, ropa, accesorios, joyería, perfumería, regalos; así como en los bienes inmuebles, la industria automotriz, la oferta cultural y de entretenimiento; así como en la agenda turística y el directorio de: hoteles, restaurantes, bares, cafés y todo aquél sitio, ciudad o país, que se caracterice por su Iman para atraer a lo más selecto de la sociedad.De tal modo, que el estar al tanto de las nuevas tendencias, que marcan lo que “está de moda”, es ya un componente más de la vida de todas aquellas personas con Iman, quienes con su magnetismo propician relaciones productivas y enriquecedoras para todos. Y evidentemente, las nuevas tendencias, se dan por la evolución constante en la producción de la ciencia y tecnología, rama que cada vez camina más paralela a la magia del diseño, transformando: la telefonía, los sistemas de reproducción y grabación de audio y vídeo, los vídeojuegos y la revolución en los sistemas computacionales. Es decir, el oleaje de las tendencias emergentes apunta al confort, a la belleza y desde luego, a la moda. Para algunos investigadores sobre los patrones conductuales pautados por los altibajos del mercado -asumido este último, como el inminente dictador de gran parte de las relaciones interhumanas- y, cuyo consumismo voraz, ha acelerado la metamorfosis del fenómeno compra-venta; las tendencias, tienen que ver con la inversión y/o el trastoque de los valores, perpetuamente cambiantes. De modo tal, que, se dan campos de ambigüedad entre los insumos indispensables para la frenética existencia y los artículos ornamentales, que en la inercia de la insistente oferta, se han consolidado como demanda. No es para flagelarse, pero, ¡todos queremos algo! Y así deambulamos a la caza del objeto que satisfaga nuestros deseos.Así tenemos, que entre las tendencias cosmopolitas, predomina la adquisición de un variopinto abanico de artículos de moda y la oferta de gadgets, pues, no se puede quedar atrás. Por ejemplo, el uso de los dispositivos móviles, ha sido percibido e interpretado como una forma de consumismo orientado por la moda. Lo que no deja de ser una interpretación limitada del comportamiento del usuario. Pues, la comunicación móvil se utiliza para multitud de propósitos, muchos de ellos profundamente instrumentales. Razón por la que no tenemos que dejar pasar por alto, la incidencia en los vínculos íntimos de la telefonía celular; lo cual, le da un registro más personalizado y significativo. Por lo que, tener un teléfono móvil, ya no se considera como posesión de un objeto de lujo; sino que se ha convertido en una necesidad, que en sonados casos, ha sido el medio de salvación de algunas personas que han atravesado situaciones límite.Lo dominante de esta tendencia, según algunos expertos, es que el propio aparato, así como sus atributos tecnológicos, tiene un significado para el usuario. Esto es parte del proceso de expresión individual y de la construcción de la identidad mediante la apropiación de un nuevo marco tecnológico, sin renunciar a ser uno mismo. Por tanto, en la relación entre la instrumentalidad y el significado, es donde encontramos la importancia de los usos sociales de la comunicación móvil. No sólo consumo, sino también práctica multifuncional de comunicación. No sólo moda, sino también identidad.

Belleza integral

3 enero, 2008

El concepto de belleza se impone cada día con más ahínco. Y no obstante, que los cánones ortodoxos de lo bello, paulatinamente se han modificado; la creciente cultura de belleza, ha gestado una serie de alternativas para que toda persona sea, no sólo parezca, bella. La búsqueda del esplendor y la plenitud, suscitadas a partir de la autoestima estimulada por el culto a la belleza, tanto interna como externa, han abierto el umbral de alternativas para el cuidado, acondicionamiento, tratamiento y transformación de: cuerpo, rostro, uñas, cabello. Por lo que, la industria de la cosmetología, maquillaje, productos para el pelo y por ende, el área de la dermatología, la nutrición, el entrenamiento físico, las alternativas terapéuticas para el bienestar integral; así como la asesoría de imagen, consultoría para una proyección y personalidad impecables y la maximización del potencial de cada persona que aspira a crearse un estilo genuino y trascendente; han propiciado una demanda constante de opciones y productos que atiendan de modo idóneo las necesidades de belleza de cada caso en particular.  Hablar de belleza es colindar con el arte y la estética. Fue en 1752 cuando Baumgarten usó la palabra estética -rama de la filosofía, que trata sobre lo bello, su percepción y esencia- Así fue que se designó a la estética como la ciencia de lo bello. También se vincula con los tratados de lo bello, el estudio de la esencia del arte, y sus relaciones con los valores más significativos de la humanidad. De modo tal, que la belleza, lo sublime, lo trascendente; no se limita a los patrones de apariencia dictados por un entorno en particular, sino por los contenidos profundos de aquello que se considera bello. Para lo cual, se apela a una sensibilidad culta y dispuesta, para percibir lo bello, más allá de las representaciones. Es así, que en el frenesí precursor por la belleza proyectada en la apariencia, hay una conexión inmanente a consolidar una belleza íntegra, que se expresa en el buen gusto y el refinamiento de las formas. Por lo que, como manifestación cultural, la aspiración a la belleza, implica un amplio criterio; para no caer en la trampa mediática de lo “bonito” estandarizado. De tal modo que, en nuestra conformación singularísima de belleza, hay una visión, una voluntad e inevitablemente, un análisis. Hay tantas razones para experimentar y crear belleza, que sólo nos resta subrayar la preponderancia de lo orgánico y natural en los tratamientos en pro del culto a la belleza.  En nuestra revista Iman, pretendemos que, todos aquellos que buscan reinventarse, en aras de un mejor modus vivendi, encuentren las más innovadoras y diversas alternativas, que contribuyan a catalizar su Iman; no sólo desde la mejora de su apariencia, sino desde lo más profundo de su deseo por ser mejores, consolidarse como íntegramente bellos y, desde luego, el estar siempre a la vanguardia con Iman.

Permanencia e innovación de la moda

3 enero, 2008

La moda como fenómeno permanente y siempre nuevo, universal y específico, al mismo tiempo, tiene sus raíces en la mimesis. Es decir, estamos a la moda mediante un efecto cultural multiplicador. Situación que mediante una serie de identificaciones con determinados patrones o estilos, nos inducen a vestirnos de un modo determinado y en tanto elegimos, nos insertamos en una imagen predeterminada, pero al mismo tiempo original, pues le imprimimos nuestra personalidad y estilo propios. Así, cuando elegimos nuestra vestimenta, a partir de ciertas constantes que predominan en nuestro entorno, no sólo lo hacemos como una dinámica de mera imitación, sino que, adecuamos las tendencias a nuestros gustos y preferencias. Ya se sabe, la moda como modo o medida, indica en su significado más amplio una elección o, mejor dicho, un mecanismo regulador de elecciones, realizadas en función de unos criterios de gusto preestablecidos.Estar a la moda, evidentemente, desde antaño, rebasó el menester de protección y abrigo del cuerpo. Pues desde la mítica hoja de parra de Adán y Eva, hasta la actualidad, está más allá de lo meramente funcional, para potenciar determinados prototipos de imagen y recreación de la personalidad. Tanto en su acepción académica como coloquial, moda es lo actual, o lo que está en vigor e interesa a una mayoría en un momento determinado. Sin embargo, en ocasiones, aplicada al diseño y, en especial a la indumentaria, es aquel atuendo, estilo, prenda, color o complemento, que se lleva por parte del grupo socialmente más importante o hegemónico o exclusivo y, el cual, es capaz de influir en los demás. Actualmente, el diseño de modas atraviesa desde la -calificada por su sofisticación y detallado acabado- alta costura, hasta la inmediatez y relajada versión, plena de frescura y desde luego, buen gusto, del prèt a porter o ready to wear.La elección de la vestimenta, aún cuando es tamizada por valores culturales y en aras de cierto encuadre de inserción social, aparte de responder a las necesidades de acción profesional y de vida cotidiana, no escapa a los estándares de aprobación de los presupuestos provenientes de un mercado aunque globalizado, heterogéneo. Nos vestimos según los dictados de la época, pero con adecuaciones dadas desde el alcance de nuestro bolsillo; hasta nuestro modo de ser con la moda. Así, en nuestras elecciones y renuncias, en lo que tiene que ver con la moda, nuestras determinaciones, están inevitablemente marcadas por: nuestra corporalidad, estatus y nivel educativo.La moda como indicador de clase y como credencial de cierta postura ante la vida, se ha convertido en un apartado fundamental de la existencia, pues contribuye -en un plano proyectivo- a una idealizada plusvalía de la personalidad.Estar a la moda, demanda estar vigente, estar al tanto de lo mejor y de lo último en lo que a la vestimenta le compete. Estar a la moda es estar inn con la cultura contemporánea. Aunque se caiga en la paradoja, pues “no hay nada más pasado de moda, que el querer estar a la moda”. De ahí, el potente influjo del revival, del retro, que recicla estilos y tendencias del pasado con destellos y acabados del presente o de un futuro inmediato. Pues la moda, siempre es algo que se busca alcanzar. Un porvenir, cuyo pretérito se catapulta en deseos constelados en las colecciones, que temporada tras temporada, nos presentan los diseñadores más prestigiados del selecto y aparatoso universo de la moda.  Aquí en México, tuvimos en este pasado noviembre: la tercera edición de los Fashion Awards by Lycra. En cuyo evento se reconoció a los participantes más sobresalientes de tres plataformas fundamentales de la moda presentada en las pasarelas: Fashion Week México, DFashion y Mercedes-Benz Fashion.De cuyos resultados cabe destacar:-Premio Mejor Colección para Mujer en Haute Couture para Jesús Ibarra + Bertholdo. Por considerar que su propuesta es rica en formas tipo origami con cortes sesgados, vestidos en corte imperio, de talle largo, drapeados, alforzados y plisados, en seda, organza, tul, satín y encaje. Tonalidades: negro, hueso, beige, gris, turquesa, azul rey, verde limón, amarillo, coral y rojo. Ambos creadores consideran afortunada la nueva generación de mexicanos, pues consideran que, “tienen mayor cultura y por lo tanto mayor respeto por el diseño, el trabajo y el esfuerzo. Somos muy afortunados”. -En tanto la Mejor Colección para Mujer en Prêt-à-porter se lo llevó Trista; quien considera, que sus diseños resaltan “la individualidad y personalidad de la mujer sofisticada”. En sus prendas se vislumbra un new romantic de corte minimalista, englobadas en seda, algodón, rayón, gasa y cupro. La paleta elegida: gris, blanco, negro, azul petróleo y lavanda. -El Mejor Concepto en Accesorios fue para Pineda Covalín. Por su colección marcada por la alta costura en cortes ajustados de formas simples, femeninas y sensuales. Se subrayó la mexicanidad y sofisticación de sus artículos con aire de los años 50. A lo que Ricardo Covalín agregó: “Pretendemos ser embajadores de la cultura mexicana a través de la moda”.-El premio a la Mejor Coordinación de Moda en un Desfile se lo llevó Sergio Alcalá. Destacó con su colección de: colores fosforescentes en minivestidos de mangas aglobadas, pants metalizados, mallones con leotardos, rompevientos, minifaldas, blusas con resorte en la cintura y pantalones pitillo. Para Alcalá, su propuesta significó: “una auto-coordinación. Diseñé la escenografía, cuarenta cabezas mías alrededor de la pasarela, con el tema “huichol-galáctico-pop”. De acuerdo a los cánones del medio de la moda, la división del tiempo que marca la moda en dos etapas: otoño/invierno y primavera/verano; ha permitido ordenar económicamente el mundo de la moda y convertirla en un bien, en un producto consumible y con fecha de caducidad. La tradición marca, que el ciclo completo de la moda, abarque estas dos temporadas, aunque su realización y presentación plantee novedades en los tejidos; más ligeros para el verano, y con una paleta más cálida en sus colores. Sin embargo, los avances tecnológicos textiles, han permitido la creación de tejidos que se adaptan a todas las condiciones climatológicas.Los usos han llevado a introducir verdaderas novedades. Las razones de esta distribución de temporadas, han sido climatológicas y económicas. A partir de la moda pop, se instauró en algunos negocios de moda la creación y renovación como constantes, que es la aparición de novedades de moda, al margen de las temporadas. Todos, hasta los más renuentes, queremos estar a la moda. Como podemos ver, nuestra sección de moda Iman, busca aportar las opciones más sofisticadas y vanguardistas en el ámbito del diseño de atuendos, desde la alta costura hasta el estilo más urbano y casual de las propuestas, que cada año nos aportan en sus colecciones, los diseñadores más importantes del orbe. De igual modo, conoceremos no sólo lo mejor en boutiques, marcas y firmas; sino que además, abriremos un espacio para proyectar a las zonas, plazas, tiendas y escaparates que por su originalidad y creatividad en el diseño, arte, concepto y alternancia; innovan la fuerza plástica y visual en la exposición de prendas, accesorios, artículos de moda y todo aquello que tenga que ver con la constante actualización de las perennemente emergentes tendencias.

Iman modelo de mujer

3 enero, 2008

Esta sección está dedicada a aquellos personajes ampliamente reconocidos y celebrados por su pasión y empeño en su profesión; quienes tras años de persistencia por consolidar espacios en los distintos ámbitos de la sociedad, han propiciado que progresiva y paulatinamente, su proyecto, se vaya posicionando y expandiendo por sus aportes innovadores. Las perspectivas y magnetismo de nuestras celebridades con Iman, inspiran a emularse; pues, con su: talento, sensibilidad, inteligencia, perspicacia y creatividad; se consolidan como modelos dignos de admiración, respeto y seguimiento de su vida y obra.De tal modo que, nuestros personajes con Iman son un ejemplo a seguir no sólo por su magnetismo como celebridades y talentos sobresalientes en las distintas disciplinas del conocimiento humano; sino por sus aportes como luchadores incansables, quienes se trazaron metas y objetivos claros y cuyos logros nos conminan a ser cada vez más responsables, auténticos, plenos y comprometidos con nuestros ideales en la vida.En este caso, el nombre de la revista, rinde tributo a una de las modelos más bellas y destacadas en el mundo de la moda, celebridad que ha sabido proyectar su imagen en la pantalla grande interpretando diversos personajes en producciones cinematográficas. Su debut cinematográfico (1979), fue en el thriller The Human Factor, basado en la novela de Graham Greene, la cual relata el descenso a los infiernos de una diplomática, que deja todo de lado, con tal de apropiarse de una bellísima modelo (Iman). -En el elenco además de la sofisticada personalidad de Iman, también actuaron John Gielgud, Richard Attenborough y Derek Jacobi.- Su última película la hizo en 1997, estamos hablando de la comedia dramática The Deli, cuya anécdota, trata sobre las peripecias -en un barrio popular- del dueño de una tienda italiana con problemas financieros y, quien va entablando conversaciones sobre la vida y sus ocurrencias con su sui géneris clientela.Iman, dado su enorme éxito durante la década de los 70 y 80, consiguió dar al traste con muchos prejuicios dentro del ámbito de la moda, un sector al que ha calificado de “racista” en su autobiografía.También en tono denuncia podemos escuchar el llamado antirracista de Naomi Campbell en Kenia, por la discriminación que, a su juicio, padecen las modelos negras frente a las blancas. De ahí, su intención de abrir una escuela de modelos en Nairobi, que contribuya a contrarrestar el racismo y la xenofobia y sobre todo, a descubrir nuevos talentos africanos.-El interés público que han despertado las modelos de color no sólo por su sobresaliente belleza y su destacada proyección, sino por su labor social y altruista, las hace celebridades representativas de los ideales dignos de lograr.A Iman en su inserción en el glamoroso universo de la moda, se le presentó como una princesa somalí, cruzando el umbral de la civilización. Posteriormente, se descubriría que esta bella mujer, aparte de carismática, era inteligente, culta y sensible. Su disciplina la confirma como mujer modelo. Quepa reconocer, lo bien conservada que está a sus 52 años. Públicamente, Iman se ha deslindado de devaneos frívolos o vanidades superfluas. Inclusive, no hace mucho declaró, que: “hay que permitirse envejecer; si no, nos estresaremos queriendo mantener lo que no es posible”. Tampoco está de acuerdo con la cirugía estética y con el tratamiento a base de botox, porque considera que: “no añaden belleza a nadie, pues paralizan el rostro”.Hace más de una década que Iman, se alejó un poco de su ejercicio profesional como modelo y comenzó su carrera como empresaria del mundo de la cosmética. Sin embargo, su marido, el cantante David Bowie, y la hija de ambos, son su prioridad. Es a ellos a quienes dedica gran parte de su libro autobiográfico.Estas y más consideraciones nos merece la somalí y primera top model africana Iman Abdul Najid. Hija de un diplomático, Iman nace en Somalia el 25 de julio de 1955. En la Universidad de Nairobi (Kenia), donde ella estudiaba Ciencias Políticas, fue descubierta por el fotógrafo Peter Beard; para convertirse en imagen de los más importantes eventos de moda y de belleza. Nuestra bella modelo tiene dos hijas; Zulekha, quien nació a principios de los años 80 fruto de su matrimonio con el beisbolista Spencer Haywood con quien se casó en 1977 y, Alexandria Zahra, nacida en el año 2000 producto de su matrimonio en los noventa –en Lausana (Suiza)- con el cantante David Bowie. A quien dedicó su autobiografía I Am Iman. Actualmente posee su propia línea de artículos de cosmetología para mujeres de color. Por el elevado nivel de atención pública de que es objeto nuestro personaje Iman, nos congratulamos de inaugurar esta sección con su nombre y en presentar una breve panorámica de sus atributos y contribuciones, no sólo en lo profesional, sino también en su aspecto humano, altruista y por la constancia y coherencia de sus logros y propósitos.

Casting modelos

30 diciembre, 2007

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urgen modelos

pasarela y fotografía

Informes Elvira Ruiz 2221-003183

Personaje con imán

26 diciembre, 2007

Nuestros personajes con imán serán un ejemplo a seguir no sólo por su magnetismo como celebridades y talen

tos sobresalientes en las distintas disciplinas del conocimiento humano; sino por sus aportes como luchadores incansables, quienes se trazaron metas y objetivos claros y cuyos logros nos conminan a ser cada vez más responsables, auténticos, plenos y comprometidos con nuestros ideales en la vida. En este caso, el nombre de la revista, rinde tributo a una de las modelos más bellas y destacadas en el mundo de la moda, además de proyectar su imagen en la pantalla grande interpretando diversos personajes en producciones cinematográficas (1979-1997); estas y más consideraciones nos merece la somalí y primera top model negra Imán.

 

Iman

 

 

Moda

La sección de moda busca aportar las opciones más sofisticadas y vanguardistas en el ámbito del diseño de atuendos, desde la alta costura hasta el estilo más urbano y casual de las propuestas, que cada año nos proponen en sus colecciones, los diseñadores más importantes del orbe. De igual modo, conoceremos no sólo lo mejor en boutiques, marcas y firmas; sino que además, abriremos un espacio para proyectar a las zonas, plazas, tiendas y escaparates que por su originalidad y creatividad en el diseño, arte, concepto y alternancia; innovan la fuerza plástica y visual en la exposición de prendas, accesorios, artículos de moda y todo aquello que tenga que ver con la constante actualización de las perennemente emergentes tendencias.

 

Belleza

El concepto de belleza se impone cada día con más ahínco. Y no obstante, que los cánones ortodoxos de lo bello, paulatinamente se han modificado; la creciente cultura de belleza, ha gestado una serie de alternativas para que toda persona sea, no sólo parezca, bella. La búsqueda del esplendor y la plenitud, suscitadas a partir de la autoestima estimulada por el culto a la belleza, tanto interna como externa, han abierto el umbral de alternativas para el cuidado, acondicionamiento, tratamiento y transformación de: cuerpo, rostro, uñas, cabello. Por lo que, la industria de la cosmetología, maquillaje, productos para el pelo y por ende, el área de la dermatología, la nutrición, el entrenamiento físico, las alternativas terapéuticas para el bienestar integral; así como la asesoría de imagen, consultoría para una proyección y personalidad impecables y la maximización del potencial de cada persona que aspira a crearse un estilo genuino y trascendente; han propiciado una demanda constante de opciones y productos que atiendan de modo idóneo las necesidades de belleza de cada caso en particular. En nuestra revista, todos aquellos que buscan renovarse y reinventarse en aras de un mejor modus vivendi, encontrarán éstas y más alternativas, que contribuyan a catalizar su imán, no sólo desde la mejora de su apariencia, sino desde lo más profundo de su deseo por ser mejores y estar siempre a la vanguardia.

 

Tendencias

Cada periodo de tiempo según la particularidad de cada espacio, hay una evolución en las tendencias, lo que propicia una serie de cambios conductuales en los patrones de uso de bienes y servicios. Así que, la moda no escapa al complejo universo de cambios y variaciones en las tendencias, tanto en el calzado, ropa, accesorios, joyería, perfumería, regalos; así como en los bienes inmuebles, la industria automotriz, la oferta cultural y de entretenimiento; así como en la agenda turística y el directorio de: hoteles, restaurantes, bares, cafés y todo aquél sitio, ciudad o país, que se caracterice por su imán para atraer a lo mejor de la sociedad. De tal modo, que el estar al tanto de las nuevas tendencias, que marcan lo que “está de moda”, es ya un componente más de la vida de todas aquellas personas con imán, quienes con su magnetismo propician relaciones productivas y enriquecedoras para todos. Y evidentemente, las muevas tendencias se dan por la evolución constante en la producción de la ciencia y tecnología, rama que cada vez camina más paralela a la magia del diseño, transformando: la telefonía, los sistemas de reproducción y grabación de audio y vídeo, los vídeojuegos y la revolución en los sistemas computacionales. Es decir, el oleaje de las tendencias emergentes apunta al confort, a la belleza y desde luego, a la moda.

 

Con este preámbulo podemos vislumbrar el potencial de mercado que ofrece Imán, revista que a partir del concepto de la moda, diversifica su oferta con un enorme e intenso abanico de alternativas para la proyección de firmas, marcas y productos, que se saben con imán.


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